Las malas amistades no acarrean nada bueno y eso sirve en la vida real y en la digital. Google lo sabe y te penaliza por ello… porque Google es como una madre que no quiere que estropees tu reputación en el pueblo, que luego todo se sabe y cuentan lo que no deben.
Por eso ha salido un nuevo algoritmo, el TrustRank que valora tu web/blog en función de quién te menciona en internet. Si “ajuntas” a buena gente (ya sabes, contenidos de calidad y propios, buen diseño, actualización periódica…) tendrás buenos resultados y Google te premiará por ello.
Este tipo de sitios se denominan semilla y tienen la etiqueta de Good Links pues cuentan con una autoridad indiscutible ( puede que sean entidades públicas, organismos internacionales, universidades…)
Por otro lado, no es necesario contar con un Good Link que apunte directo a tu página, basta con que la semilla apunte a una web y esa web te apunte así. Es una cadena entrelazada de links que van premiándose unas a otras. El valor del TrustRank viene determinado por la distancia (de enlaces) entre una página y una semilla.
Es algo parecido a una cadena de favores en el que todos se benefician a la hora de posicionar un página en los resultados de búsqueda de Google.
Los Bad Links son todo lo contrario: páginas de Spam, sin ninguna credibilidad que anegan las páginas de enlaces con contenidos publicitarios que no aportan ningún tipo de valor.
¿Cómo conseguir un buen TrustRank?
A mediados de la semana pasada, Google Adwords anunció una serie de cambios en el control de las campañas de publicidad. Aquellos a los que no les gustan demasiado los cambios se echarían las manos a la cabeza, porque una vez que controlas un interfaz no te gusta que lo modifiquen… es como aprender de nuevo.
El nuevo experimento en el ámbito de la publicidad es el Branded Content. Esta técnica basa la creación de contenido asociado a una marca, transmitiendo sus valores pero de forma más sutil. Esto es: publicidad encubierta, sí… pero con matices, los mismos que le permiten salvar la delgada línea del rechazo del público y de la ilegalidad.
La difusión de los productos y servicios de las empresas y organizaciones ha cambiado radicalmente gracias a la irrupción de los Social Media. El envío de notas de prensa para su publicación en diferentes medios ha perdido credibilidad y su impacto es nulo, o casi nulo, y qué decir de aquellas inmensas guías de empresas, las Páginas Amarillas, que han quedado totalmente desfasadas y apenas se usan… Por ello, las compañías han comenzado a invertir en la estrategia de posicionamiento en buscadores de tal manera que les permita difundir su actividad a través de blogs, que transforme a sus clientes o potenciales clientes en seguidores de Twitter o Facebook y que posibilite conocer cuáles son sus intereses, comentarios, necesidades… y que tienen que ver con su negocio.
Tradicionalmente el marketing ha trabajado con las plataformas de gestión de clientes (Customer Relationships Management – CRM) para aumentar la fidelización de los clientes promoviendo un feedback entre sus clientes satisfechos.